jueves, 25 de febrero de 2010

Guía de hoteles Boutique en Europa

Pernoctar en un hotel no es igual que dormir en casa. Los Hoteles Boutique están cambiando esa sensación. Ofrecen espacios con mucha personalidad. En ellos los huéspedes se sienten dueños de un nuevo dormitorio con las últimas tendencias de decoración. Algo que no podrían permitirse en su propia casa. HolidayCheck ha investigado su origen y seleccionado los diseños más rompedores en Europa...




El concepto Hotel Boutique es del nortemericano Ian Schrager. Este empresario y gurú hotelero creó en los 90 esta categoría para definir un nuevo tipo de hotel. Su idea era “crear un lugar lleno de estímulos donde disfrutar la magia y el sentido teatral de la vida”. El término fue popularizándose en EEUU para referirse a los hoteles íntimos y lujosos, con mucho estilo y un servicio personalizado, en contraposición a las grandes cadenas hoteleras con servicios de calidad pero estandarizados y mecánicos.

Las características principales de los Hoteles Boutique son:

Pocas plazas
: Suelen contar con 50 habitaciones. Nunca superan las 100.
Personalizados: Los clientes reciben un trato familiar y profesional.
Con estilo: Decoración cuidada al detalle con las últimas tendencias.
Vanguardia: Avances tecnológicos y preservación patrimonial (galerías de arte, etc).
Confortables: No sólo por su infraestructura sino por un ambiente ameno y cercano.
Intimidad: Están concevidos para parecer una segunda casa y transmitir privacidad.


Hotel Fox, Copenhague
Ideado por 21 artistas gráficos internacionales, se ubica en el centro de Copenhague a pocos pasos de la plaza del ayuntamiento y la importante calle comercial Strøget. Este hotel ecológico ha recibido el certificado Llave Verde al desarrollo sostenible. Sus habitaciones -no está permitido fumar- están revestidas de viñetas humorísticas y motivos de diseño gráfico.
En la azotea organizan sesiones de DJ los fines de semana, en la recepción alquilan bicicletas y reproductores de MP3, en su tienda de regalos tienen desde muñecas tokidoki a libros sobre diseño y en su restaurante Sushikappo sirven deliciosos platos de maki, sashimi y nigiri.


East Hotel & Restaurant, Hamburgo
Construido en una antigua fundición, el East Hotel & Restaurant se ubica cerca de la avenida Reeperbahn en San Pauli, una de las zonas más animadas de Hamburgo, semejante al barrio rojo de Amsterdam. No sólo sus Suites merecen la pena. Sus habitaciones tienen como mínimo 25 m2 y ninguna es igual. “Son todas distintas, no sabrías con cual quedarte” confirma Daniel, usuario de HolidayCheck. El East Hotel no es sólo uno de los hoteles más trendys de la ciudad hanseática. Su cocktail bar es uno de los mejores de la ciudad, y cuenta con un restaurante de ambiente neoyorquino, y un gimnasio de 1.000 m2 en la azotea.


Hotel Nordic Light, Estocolmo
La bodega de este hotel sueco atesora una de las colecciones más grandes de vino americano. Con frecuencia sorprenden a los clientes del otro contienente con vinos que no pueden encontrar en su país. Y no sólo miman su despensa. Las habitaciones tienen pequeños detalles que marcan la diferencia: encargaron las camas al famoso fabricante sueco Hästens para garantizar un sueño reparador. Los cuartos de baño disponen de artículos de tocador de la casa Temple Spa. Y ofrecen cromoterapia en sus habitaciones. Como su propio nombre indica, el elemento principal del Hotel Nordic Light es la luz.



Prizeotel Bremen-City,Bremen
Este Hotel Boutique de diseño futurista fue concebido por el diseñador Karim Rashid y ofrece precios muy económicos. Se encuentra cerca de la catedral de San Petri, en el corazón de la ciudad de Bremen, al norte de Alemania. Sus habitaciones están equipadas con televisión de pantalla de plasma, conexión para el iPod, wifi gratuita, baños de diseño con ducha de lluvia . Organizan sesiones de Dj's y otros eventos. Al respecto Ingrid -una usuaria de HolidayCheck que se alojó en él- asegura que "el personal del hotel es muy atento, alegre y divertido”.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Hoteles por horas o de amor express


“Este amor llega así de esa manera, no tiene la culpa”, es la estrofa más conocida de los Gipsy Kings. Hace referencia a los flechazos. Un fenómeno directamente ligado a los hoteles de amor express. La comunidad de viajes y opiniones de hotel HolidayCheck descubre los países donde tienen tirón y su infraestructura: discretos, con acceso desde el garaje, jacuzzi, camas redondas, colchones de agua, grandes espejos, decoración romántica y erótica...

Venezuela: La Carretera Panamericana de Caracas es conocida como la Ruta del amor. En esta vía hay 7 moteles donde las parejas pueden dar rienda suelta a la pasión y huir de la rutina. Son el Hotel Bosque Dorado, Hotel Las Vegas, Motel Orquidea, Motel Panorama, Hotel Canaima, Hotel Colonial y Hotel La Chaumiere. Ofrecen bungalows por horas, como mínimo cuatro, y no es necesario bajar del coche para recoger las llaves. Tienen nombres sugerentes como Éxtasis o Amor fugitivo. Los venezolanos se independizan de los padres bastante tarde -a los 30 y pico- y por eso acuden con toda naturalidad a estos moteles. Los de mayor categoría tienen potro o silla del amor.

Italia: En el país de los gigolós y el amore no podían faltar las habitaciones por horas. Suelen estar ubicadas en la periferia de ciudades importantes, como el Motel K a 20 minutos en coche de Milán. Las suites cuentan con garaje propio y no es necesario bajarse del coche para entrar en ellas. Son sofisticadas, los baños están revestidos de mármol y la decoración se cuida al detalle y es temática. Reproducen desde el paisaje de la isla griega de Santorini, a una gruta marina o un domicilio en Manhattan. Los nombres son menos explícitos que los venezolanos, como por ejemplo: Suite Imperio, Laguna Azul o Luna.

España: Los hoteles express están en auge en Madrid y Barcelona. También siguen la fórmula pionera venezolana de párking individual con acceso directo a la habitación. Dos buenos ejemplos son el Hotel Motelpuntcatorce y el Zouk Hotel. El primero se ubica en Gava, a cinco minutos de Barcelona. Es una zona industrial junto a la playa muy bien comunicada por tren de cercanías y carretera a la ciudad Condal. Las habitaciones son minimalistas y modernas. En su interior ofrecen una carta erótica, desde ropa interior sexy a un set de tinta de chocolate comestible para pintar el cuerpo. El segundo está en Alcalá de Henares y a media hora del centro de Madrid. Su logo es una tentadora manzana roja con un mordisco que va indicando el camino a lo largo de la Nacional 2. Su elemento sorpresa son los techos móviles con solarium y una oferta más amplia de juguetes para adultos. Tanto el check in como el check out en ambos casos están informatizados. No es necesario hacerlo en persona, ni esperar tiempo en la recepción. Porque cuando el amor llega así de esa manera...

miércoles, 27 de enero de 2010

Meter la pata en inglés no ocurre sólo en Spain



No sólo los españoles meten la pata al hablar otro idioma y sufren malentendidos cuando viajan. La comunidad de viajes HolidayCheck ofrece testimonios de distintas nacionalidades europeas para quitarnos los complejos e ir más relajados al próximo viaje.

Inglés: Irlanda es uno de los destinos favoritos para aprender inglés. Estando en uno de esos cursos de verano la francesa Desireé más de una vez se sintió avergonzada al practicar el inglés, como aquella charla en el jardín con el cartero: “Hacía un día soleado y se me ocurrió decir 'estoy caliente' (i'm hot) en vez de 'tengo calor' (it's really hot in here)”. Cuando el cartero le explicó su fallo sintió todavía más calor en sus mejillas. Paula también cayó en ese mismo error hace 10 años. Y otros cuantos más. Ésta española recuerda entre risas las caras de la familia, que la hospedó ese verano en Dublín, cuando les dijo mientras desayunaban, que estaba constipada. “No sabía que constipated significa estreñida”.

Francés: Un malentendido típico es pedir veneno (le poison) en vez de pescado (le poisson) en el restaurante. Ésto le ocurrió a Herman, un chico de Ámsterdam que no entendía porqué su camarero le miraba aterrado. Peor lo pasó la americana Louise cuando disfrutó su primera cena romántica parisina. Cuando su cita le preguntó si quería algo más -quizás un postre- ella contestó sin querer “no gracias, estoy embarazada” -non merci, je suis plein-. Plein en sentido literal significa lleno o pleno, pero con el tiempo su uso se ha reducido al sentido figurado de estar embarazada (être plein). De ahí la confusión.

Portoñol: Al compartir península confiamos en que todo irá como la seda en nuestras vacaciones al país vecino, pero ¡ojo! hay muchos “falsos amigos”, esa clase de palabras calco, con las mismas sílabas, de las que es mejor no fiarse porque pueden tener un significado opuesto. La periodista gallega Rosa lo sabe. De viaje en Cascais, para escribir un reportaje, la invitaron a una parrillada de pescado fresco. Después de devorar sardinas y otras exquisiteces del océano atlántico la preguntaron qué le había parecido. Y contestó entusiasmada:“Exquisito, estaba exquisito”. En portugués exquisito significa asqueroso. Todos los presentes se quedaron helados con su respuesta.

Alemán: En opinión de Nieves, el alemán es un idioma agradecido para cometer errores. Los alemanes reaccionan a nuestras meteduras de pata diciendo ¡pero qué dulce! (wie süss!), “¿y a quién le molesta que le llamen dulce cuando te equivocas?”. Esta madrileña además cita otro error muy común:“Decimos he extraviado el tren, en vez de he perdido el tren”. Como consuelo cabe señalar que los holandeses también se confunden al hablar alemán, aunque sus idiomas sean parecidos. Por ejemplo, una noche de verano a la holandesa Rudy se le ocurrió hacer el comentario “qué noche más gay” porque hacía mucho bochorno. Sus amigos alemanes se troncharon. Rudy no sabía que las palabras sofocante -schwül- y gay -schwul- sólo se diferencian en una diéresis.

miércoles, 20 de enero de 2010

Dónde y cuándo viajar en el 2010 mes a mes



Dónde y cuándo planificar un viaje es la pregunta del millón al comenzar el año. HolidayCheck te propone mes a mes los destinos más óptimos, y sepas cuándo es la mejor época para ir de Safari a África, a bucear en Asia o visitar la India.

Enero es el mes más propicio para visitar la Patagonia. Los días son largos y las temperaturas rondan los 18 grados de media. Ambas circunstancias propician una visita agradable al Glaciar Perito Moreno, una de las reservas de agua dulce más grandes del mundo. Quien escucha el desprendimiento de sus capas de hielo se queda hechizado. Y vuelve.


No te gustan los disfraces, ni las chirigotas gaditanas, ni las máscaras de Venecia, ni las batucadas brasileñas, ni mucho menos celebrar San Valentín, entonces escápate en febrero a Tailandia. Cambia el invierno europeo por la exuberancia del clima tropical. Aparca las botas y el abrigo y ponte unas chanclas. Sumérgete en los mercados flotantes de Bangkok o rodea la costa de Pukhet, la isla conocida como la Perla del Sur.

Marzo está plagado de festivales de bienvenida a la primavera, desde las Fallas de Valencia que duran una semana, al Holi o festival de los colores en la India que dura cuatro días. En ambos casos se trata de tomar la calle. Son citas multitudinarias llenas de alegría. No olvides coger a tiempo sitio en la plaza del Ayuntamiento de Valencia para disfrutar de las mascletás, ni olvides vestirte de blanco e ir con una mentalidad abierta a la India, pues lo principal del Holi es embadurnarse con colores extraídos de plantas ayurvédicas y beber thandai, una bebida que contiene “cannabis sativa”.


Quizás hayas pensado en acompañar a la selección española a Sudáfrica. Es la primera vez que se celebra un mundial en África y la ocasión merece. Sin embargo la mejor época para conocer Ciudad del cabo es abril. Casi no hay turistas, todo es más barato y no hace calor. De junio a julio será distinto. Planifica bien tu visita al continente africano.

Mayo es el mes de las flores y la Toscana uno de los destinos donde más se nota. Esta región italiana cuenta con una amplia oferta de hoteles de agriturismo donde ofrecen además de un trato familiar, comida ecológica. Comerás tomates, fiambres, vino y aceite de oliva elaborado por los propietarios de dichos establecimientos. Disfruta de unas vacaciones gastronómicas.

¿Te has preguntado alguna vez cómo es el sol de media noche? A partir de junio el sol no se esconde en el circulo polar ártico, y es el momento ideal para visitar Alaska, Canadá, Groenlandia, Noruega, Suecia, Finlandia, Rusia o el extremo norte de Islandia. Si crees que a un español no se le pierde nada tan al norte, repasa la filmografía de Julio Médem y déjate seducir por “Los amantes del círculo Polar Ártico” .

Si te gusta bucear o hacer surf y sientes curiosidad por Asia organiza un viaje a Bali en julio, cuando los monzones han terminado. No es sólo un destino para lunas de miel. Su oferta cultural es muy amplia: conoce sus templos budistas, su danza, la música gamelan...

Safari significa viajar en Swahili, y el mejor momento para realizar uno es agosto, cuando millones de cebras, búfalos, elefantes, leones y otros animales salvajes emigran a lo largo del río Mara, entre Tanzania y Kenia. Te sentirás protagonista de Mogambo.

Muchos prefieren tener vacaciones fuera de temporada con precios reducidos y sin aglomeraciones. En septiembre todavía se puede disfrutar de la playa en Grecia y conocer de paso la cuna de nuestra cultura. Descubre la acrópolis de Atenas y alquila un barco para acceder a islas de ensueño. Además seguro que la comida te sienta bien.

Si siempre quisiste darte el capricho de ir a las islas Mauricio octubre es el mes ideal, porque ya no es temporada turística. Seguro que encontrarás ofertas interesantes. Serán unas vacaciones de relax total.

Muchos incautos visitan Egipto en primavera o verano. El calor es tan sofocante que durante esos meses es necesario madrugar y levantarse a las cuatro de la mañana para visitar las pirámides. Para dar rienda suelta a tu pasión por los faraones y los jeroglíficos mejor viaja allí en noviembre.

Diciembre puede ser muy distinto si decides viajar a Brasil. En este país gigante tienes infinitas posibilidades: desde explorar la selva amazónica a tomar el sol en playas de ensueño como Parati o Búzios o visitar ciudades con mucho ritmo, como Río de Janeiro o Salvador de Bahía, donde nació el cantante Carlinhos Brown.